Vendés algo. La otra persona hace una transferencia.
Segundos después te muestra el comprobante en el celular o te manda una captura por WhatsApp.
Parece perfecto.
Nombre.
Importe.
Fecha.
Número de operación.
Pero hay una regla que vale recordar:
un comprobante no significa que el dinero esté acreditado.
Una imagen se puede falsificar
Un comprobante digital es, finalmente, información mostrada en una pantalla.
Una captura puede modificarse.
También se puede fabricar una imagen muy parecida a la de una aplicación bancaria.
Por eso nunca deberías entregar un producto solamente porque viste un comprobante.
Mirá tu propia cuenta
No abras el enlace que te manda el comprador.
No confíes en una captura.
Entrá vos mismo a la aplicación o web oficial de tu banco o billetera y verificá el movimiento.
La comprobación válida es:
el dinero aparece acreditado en tu cuenta.
No:
“él me mostró que lo transfirió”.
Cuidado con la urgencia
Muchas estafas utilizan presión.
“Estoy apurado.”
“Te mando un remis.”
“Ya te pagué.”
“Mi hermano pasa a retirarlo.”
“El banco está demorando.”
“Después te va a aparecer.”
La urgencia busca que tomes una decisión antes de verificar.
Si el dinero no figura en tu cuenta, no entregues el producto.
Mirá también al comprador
En plataformas de compraventa prestá atención a:
- perfiles recién creados;
- muy poca actividad;
- datos inconsistentes;
- presión para continuar la operación fuera de la plataforma;
- pedidos extraños;
- mensajes con enlaces;
- supuestos empleados de la plataforma que piden claves o códigos.
Mercado Libre recomienda concretar ventas utilizando las herramientas oficiales de la plataforma y mantener la operación dentro de ella.
También advierte que ningún usuario legítimo de Mercado Libre debería pedirte códigos de seguridad ni claves personales.
“Te transferí de más”
Otra situación que debería encender una alarma es cuando alguien asegura haber enviado accidentalmente una suma mayor y pide que devuelvas la diferencia.
Antes de devolver absolutamente nada, verificá:
- que realmente exista el depósito;
- de dónde provino;
- que el movimiento esté efectivamente acreditado;
- y, ante cualquier duda, consultá con tu banco o billetera.
Nunca resuelvas una supuesta equivocación solamente porque alguien te manda una captura.
Marketplace y ventas entre particulares
Cuando la operación no cuenta con la protección de una plataforma intermediaria, la precaución debe ser todavía mayor.
Si vendés personalmente:
- comprobá el dinero desde tu dispositivo;
- no entregues el producto antes de verificar;
- evitá iniciar sesión desde enlaces recibidos por mensaje;
- nunca compartas códigos SMS, claves ni tokens;
- desconfiá cuando una operación sencilla empieza a volverse extrañamente complicada.
La regla más sencilla
Para terminar, quedate con esta:
No vendas mirando el teléfono del comprador. Mirá el tuyo.
Un comprobante puede decir cualquier cosa.
Tu cuenta bancaria es la que tiene la última palabra.
