Octubre es conocido internacionalmente como el mes de la ciberseguridad. Pero no hace falta trabajar en informática ni instalar programas especiales para mejorar bastante nuestra seguridad digital.
Muchas veces el problema no es que nos falten herramientas. El problema es que dejamos configuraciones importantes para “algún día”.
Hoy la propuesta es distinta: cinco chequeos sencillos que podés hacer en aproximadamente diez minutos cada uno.
1. Revisá si tenés activada la verificación en dos pasos
Empezá por las cuentas más importantes: correo electrónico, redes sociales, WhatsApp y cualquier servicio donde guardes información personal.
Una contraseña puede ser robada, filtrada o adivinada. La autenticación en dos pasos agrega una barrera adicional.
La idea es sencilla: aunque alguien conozca tu contraseña, todavía necesita una segunda comprobación para entrar.
En este blog ya hablamos de esto en “Autenticación en dos pasos: el hábito digital que más protege y menos usamos”.
Si tenés que elegir un solo chequeo para hacer hoy, empezaría por este.
2. Mirá tus contraseñas con otros ojos
¿Usás la misma contraseña en varios lugares?
¿Tiene tu nombre, fecha de nacimiento, teléfono o algo fácil de relacionar con vos?
¿Hace años que no cambiás la contraseña de tu correo principal?
No hace falta cambiar veinte contraseñas hoy. Empezá por tres:
- tu correo principal;
- tu cuenta de Google, Apple o Microsoft;
- la cuenta que utilizás para recuperar las demás.
Una contraseña larga y exclusiva es mucho mejor que una contraseña complicada que repetimos en diez sitios.
Ya vimos este problema en “Contraseñas: los errores que seguimos cometiendo en 2026” y también hablamos de gestores en “KeePassDX: la app que puede salvar todas tus contraseñas (y tu tranquilidad)”.
3. Comprobá que realmente exista una copia de seguridad
Todos decimos “tengo backup”.
La pregunta importante es otra:
¿Dónde está?
Y después viene una todavía más importante:
¿Podrías recuperar tus archivos si hoy se rompe tu computadora o perdés el celular?
Revisá tus fotos, documentos importantes y archivos de trabajo.
Una sincronización en la nube puede ayudar, pero sincronizar y hacer una verdadera copia de seguridad no siempre es lo mismo.
Por eso alguna vez publiqué una nota con un título bastante directo: “Copias de seguridad: el día que las necesitás ya es demasiado tarde para empezar a hacerlas.”
Hoy es un buen día para comprobarlas.
4. Revisá qué información estás mostrando públicamente
Entrá en alguna de tus redes sociales como si fueras otra persona.
Mirá qué puede saber alguien que no conocés:
- foto;
- ciudad;
- lugar de trabajo;
- familiares;
- cumpleaños;
- ubicación;
- lugares que frecuentás;
- nombres de hijos o familiares;
- patente del auto;
- escuela o actividades de tus hijos.
Aislado, cada dato puede parecer insignificante.
El problema aparece cuando alguien junta varios.
Sobre este tema ya hicimos incluso una prueba en “Poné a prueba tu privacidad digital.”
5. Mirá qué dispositivos tienen acceso a tus cuentas
Google, Microsoft, Apple, Facebook, Instagram, WhatsApp y muchos otros servicios permiten consultar qué dispositivos iniciaron sesión.
Tomate unos minutos para mirar esa lista.
Si aparece una computadora vieja, un celular que ya no tenés o algo que directamente no reconocés, cerrá esa sesión.
En WhatsApp, por ejemplo, conviene revisar periódicamente los dispositivos vinculados y cerrar cualquier sesión desconocida. La propia plataforma recomienda hacerlo.
Menos de una hora
Si hacés estos cinco controles, probablemente no conviertas tu vida digital en una fortaleza inexpugnable.
Tampoco hace falta.
La seguridad funciona mucho más por pequeños buenos hábitos acumulados que por soluciones espectaculares.
Diez minutos para las contraseñas.
Diez para el doble factor.
Diez para los backups.
Diez para la privacidad.
Diez para revisar accesos.
Tal vez octubre sea una buena excusa para hacer eso que venimos postergando desde hace meses.